¿Qué piensas sobre ti misma?

autoestima

Hace algunos días que reflexiono sobre dos ideas que deseo compartir hoy contigo:

La primera son los mensajes que recibimos mientras vamos creciendo.  Opiniones de cómo somos o cómo tenemos que actuar y ser, dentro de la familia, en el colegio y hasta cuando vamos a un parque o al cine.

Estos mensajes se guardan en nuestra mente, en ese lugar que los que saben llaman inconsciente. Esos mensajes se repiten tantas veces que se quedan grabados sin cuestionar y nos acompañan mientras crecemos. Se transforman en tus creencias, esas ideas que tú das como validas y sobre las cuales eliges y actúas en tu vida.

La segunda cosa en la que pienso es que nos impacta más lo malo que lo bueno. Esto es algo que, últimamente, me conmociona. Hay investigaciones científicas que demuestran que el cerebro tiene una predisposición innata a las palabras, interpretaciones, pensamientos, experiencias, de connotación negativa. Si estas palabras provienen de alguien importante para ti o tú das crédito a lo que estas oyendo o viendo, las mismas se guardan en tu memoria a largo plazo.

Por ejemplo:

Aunque alguien te diga, por ejemplo, que eres muy buena en lo que haces, si tú no lo crees, si tú tienes algún mensaje guardado en tu mente inconsciente al respecto, por más que te digan muchas cosas bonitas, no lo creerás. No te permitirás disfrutar de los mensajes lindos porque en el fondo tú das crédito a una creencia limitante que se originó hace mucho tiempo. Es normal, a mí me ha pasado. Pero por suerte he descubierto que hay otra opción y es lo que quiero transmitirte.

Cuando somo niñas aprendemos por imitación, vamos siendo y haciendo lo mejor que podemos con la información que se nos proporciona en ese momento. Y esto, no quiere decir que nuestro padres sean los responsables, no. Ellos, también hacen lo mismo, han hecho y hacen lo que pueden o saben hacer. Creo que lo más importante es darse cuenta. Es reconocer, sin miedos, que esos mensajes están ahí y que ya no te sirven. No puedes liberar aquello que no conoces.

Y esta es mi invitación de hoy. Detente un momento, deja de vivir en automático y comienza por hacerte algunas preguntas:

¿Qué piensas sobre ti misma? ¿Que crees  de ti? ¿Crees que eres buena, linda e importante? ¿Confías en ti misma lo suficiente para elegir con libertad? 

  •  Lo tercero, y lo más importante, es que por suerte hay otra opción. Es posible descartar los mensajes que no te convencen. Ya no es solo cuestión de fe, lo avala la ciencia. Puedes descartar lo que no te sirve y crear una nueva idea que supla lo descartado.

Comienza a deshacerte de lo que no te sirve, del dolor, de lo que te frena. ¿Lo hacemos juntas? 

# Escribe todo lo que salga del baúl de los recuerdos. ¿tienes ganas de enviar todo eso al museo de las antiguas limitaciones?

# Continua tu exploración con las siguientes preguntas:

¿Esos mensajes son completamente ciertos?

¿Cómo lo sabes?

¿Cómo es tu vida con estas ideas?

¿Cómo sería tu vida sin ellas? 

Puedes elegir en qué quieres creer y en que no quieres creer. Hoy es un buen momento. No importa cómo lo hayas hecho hasta aquí, lo que importa es lo que decidas hacer a partir de ahora. Tu felicidad depende de ello.

# Te regalo un ejercicio que te ayudará a armonizar tu energía y Continuar tu trabajo para disolver tus creencias limitantes y comenzar a cambiarlas por otras creencias que te ayuden a conectar con lo mejor de ti misma, y amarte cada día más:

1- Cada vez que sientas una limitación, cualquier sentimiento o pensamiento que te frene: imagina que se lo entregas a la vida. Una energía sabia y llena de amor que disuelve todo sufrimiento porque ella conoce la verdad. Sabe que el dolor no existe y que solo el amor es real.  Puedes decir: «Te entrego este recuerdo, pensamiento o sentimiento para que me ayudes a disolverlo.»

2- Respira imaginando que esa energía llena de amor, que proviene del campo de todas las posibilidades, entra en tu cuerpo y limpia todo lo viejo.

3- Hazlo, ahora mismo. Respira y limpia. Tantas veces como sea necesario.

4- Tranquila, si ves que vuelven a aparecer limitaciones , seguramente lo hagan, repite el ejercicio. Sé persistente. Han estado en tu mente tanto tiempo que ahora no querrán irse tan fácilmente.

5- Para reforzar tus ganas de encontrarte mejor, crea tu propio mantra. Elige una frase que siembre el amor por ti. Una llena de energía y que te acompañe durante los próximos días, durante todo el día.

Te doy ideas: 

  • Me quiero y me acepto tal y como soy
  • Mi vida es maravillosa
  • Veo todo con ojos de amor
  • Honro todo lo que soy
  • No me importa lo que digan los demás. lo que importa es lo que elijo creer acerca de mi misma.

Elige la que más te guste e incorpórala en tu vocabulario. Enfoca en una idea bonita, permite que se convierta en tu nueva creencia. Elige aquella con la que te sientas más cómoda. No es un engaño. es una decisión. Deja que un nuevo mensaje, una nueva idea, entre en tu mente y tu cuerpo, y te acerquen a quien eres en verdad: Una mujer maravillosa, única y especial.

 “Felizmente no estamos obligados a soportar eternamente el castigo que encierra un concepto mal formado. Somos libres y si queremos podemos cambiarlo por otro que produzca satisfacciones, premios y bendiciones. “ Conny Mendez

Con mucho amor,

Natalia Ignaccolo

fotos cortesía: http://www.morguefile.com/

Acerca de Natalia Ignaccolo

Natalia Ignaccolo es Lic. en Psicopedagogía. Mentora y Terapeuta experta en desarrollo personal y espiritual. Maestra de Reiki, Esencias florales, Monitora de Meditación y Mindfulness, Master PNL. Creadora del curso completo de crecimiento personal y espiritual "Activa tu Esencia". Desde hace varios años acompaña a muchas mujeres en un camino de transformación interior que les ayuda a liberarse de las creencias limitantes y vivir en plenitud la vida que desean.

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