La importancia de pensar en positivo.

Hemos hablado en muchas ocasiones de la importancia de pensar en positivo. Un pensamiento positivo no es una evasión, es una elección, una forma de responder a una situación.

En momentos como este podemos elegir, siempre podemos hacerlo, podemos elegir nuestra respuesta ante cada situación.

Este es un buen momento para poner a prueba este tipo de aprendizajes. Puedes elegir poner tu foco en los problemas, en la queja, el miedo, la incertidumbre o la negatividad; o bien, puedes elegir vivir el mismo día, con optimismo, amor, fe y esperanza.

Sabemos que solemos pensar en piloto automático y responder de forma muy impulsiva, nos dejamos arrastrar por nuestras emociones y pensamientos. Sabemos que la mayoría de ·esos» pensamientos deambulan entre el pasado y el futuro, y que la mayoría no suelen ser muy positivos.

Cada pensamiento emite una onda de energía, cada pensamiento se comunica con nuestro cuerpo y con nuestro corazón. No es lo mismo pensar en cosas que nos dan miedo,  a pensar en algo que nos conecten con el amor, la valentía, la gratitud y la paz.

Es una ecuación muy simple: Situación + Respuesta = Resultado. La situación es externa a nuestra capacidad de control. No podemos hacer nada con lo que ocurre, aunque tengamos la creencia de que sí, creemos que al preocuparnos y tener un tema dando vueltas como una noria en la cabeza, lo vamos a cambiar, pero esto no funciona así; la situación no cambia y nosotros seguimos precupados y muertos de miedo, quejándonos por casi todo.

Lo que sí esta bajo nuestro control es la respuesta que ofrecemos a cada situación. Ahí sí tenemos poder. Podemos elegir la resignación, la lucha o la aceptación, podemos elegir echar culpas o hacernos responsables, pero no responsables de la situación, responsables de nuestros pensamientos y de nuestras respuestas. Según sea nuestra respuesta, así será el resultado. 

Todo esto comienza con un pensamiento. Es el motor de todo lo demás: si nos sentimos mal, es porque estamos pensando en cosas que nos hacen sentir mal; si nos sentimos bien es porque elegimos pensamientos amorosos; si no tenemos ganas de hacer nada, es porque tenemos pensamientos que desgastan nuestra energía; si estamos motivados, con ganas de hacer cosas (dentro de casa en este momento), es porque tenemos pensamientos que inspiran nuestra voluntad y expanden nuestra energía.

Aquello en lo que te enfocas se hace más grande, por lo tanto, nuestra gran tarea, estos días, es aprender a enfocarnos en aquello que nos hace sentir bien.  

«Cuando cambiamos los pensamientos, cambian también nuestras experiencias.” (L. Hay)

Una forma de cambiar el rumbo de nuestros pensamientos y entrenarlos es a través de las afirmaciones. Las afirmaciones nos permiten entrenar nuestras mentes y dirigirlas hacia  pensamientos agradables que nos recuerden las cosas buenas y lindas que existen en nuestra vida, que nos recuerden que siempre tenemos dos opciones: ver el vaso lleno o el vaso vacio, y elijamos lo que elijamos, la situación no va a cambiar, solo va a cambiar la forma en la que nos sentimos. La vida me ha enseñado que puedo sentir paz aún atravesando momentos de crisis. 

Repetir afirmaciones o mantras no es evadir o ignorar una situación, es, simplemente, un recurso de amor que utilizamos para encausar nuestra energía, nuestro foco de atención. Las afirmaciones nos sirven de anclaje para dirigir nuestros pensamientos hacia un lugar interno más pleno, más en paz, más sabio.

He aprendido a tener mi propio «Set de afirmaciones», me ayudan a encontrar soluciones, a sentir paz en medio de una crisis, me recuerdan lo que es importante y cuáles son mis prioridades.

La mente se pierde constantemente, elegir pensamientos amables nos conecta con nuestra mejor versión, y este es el mayor acto de amor que podemos hacer por nosotros y por quienes rodean.

Cada vez que pensamos y hablamos emitimos un tipo de vibración.

¿En qué estas pensando ahora? ¿Estos días? ¿En que estas poniendo tu atención? ¿te acomodas en la queja? ¿piensas en cosas que te dan miedo?
¿Cómo te sientes ahora? ¿Eso en lo que piensas te hace sentir bien?

Las grandes preguntas nos ayudan a ir tomando consciencia de lo que ocurre en nuestro interior y nos ofrecen la oportunidad de elegir, de volver al momento presente y de no dejarnos controlar por nuestros propios pensamientos.

Recuerda, dentro de tu mente, mandas tú. Siempre puedes elegir qué pensar y qué respuesta ofrecer a cada circuntancia. Esto no quiere decir que tengas que estar pendiente y preocupada de cada  pensamiento o te castigues cuando observes que tus pensamientos deambulan solos entre el miedo y la queja; cuando esto ocurra, respira profundamente; de este modo rompes la cadena automática y seguidamente elige afirmaciones amorosas y mantras que eleven tus vibraciones y alivien tu corazón.

Con amor,

Natalia

Aquí te dejo más artículos y vídeos sobre afirmaciones, mantras y el poder de la palabra: 

GAYATRI MANTRA + Meditación corta de AMOR

MANTRA PERSONAL

Conoce el maravilloso mundo de las afirmaciones

Acerca de Natalia Ignaccolo

Natalia Ignaccolo es Lic. en Psicopedagogía. Mentora y Terapeuta experta en desarrollo personal y espiritual. Maestra de Reiki, Esencias florales, Monitora de Meditación y Mindfulness, Master PNL. Creadora del curso completo de crecimiento personal y espiritual "Activa tu Esencia". Desde hace varios años acompaña a muchas mujeres en un camino de transformación interior que les ayuda a liberarse de las creencias limitantes y vivir en plenitud la vida que desean.

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